3. Razonamientos mediatos e inmediatosLo habitual es que necesitemos dos o más premisas para justificar la tesis. Abundan, sin embargo, los argumentos en los que basta con una. Se les llama inmediatos porque no precisan nada que medie entre el dato y la conclusión. Los más habituales son aquellos razonamientos de sentido común que se apoyan tácitamente en el principio de no contradicción, o en relaciones, por ejemplo: Si está vivo, no está muerto. Lo mismo vale cuando hablamos de algo mayor, superior, anterior, etc. Salvo estas excepciones, y otras semejantes, que podríamos considerar, como suele decirse: de cajón, el resto de nuestros razonamientos exigen por lo menos dos premisas (aunque no se expongan), es decir, son mediatos, y a ellos nos referiremos habitualmente en esta web. ¿Cuántas premisas puede llegar a tener un argumento? Miles, como ocurre en una encuesta pública, pero los entendemos mejor si las reducimos a dos o tres. |