9. Tipos de juicios y grados de certezaNuestras proposiciones pueden ser de dos tipos, según la fuerza con que afirman las cosas: necesarias y contingentes. Son necesarias cuando afirman que algo no puede ser de otro modo: los hombres son mortales. Permiten conclusiones obligadas. El juicio de necesidad exige un conocimiento sólido y se fundamenta en leyes o en condiciones conocidas: no es posible que mañana no salga el sol; mañana saldrá el sol necesariamente. Son contingentes cuando admiten tácitamente que algo puede ser de otro modo: los perros muerden. Solamente autorizan conclusiones probables. El juicio de probabilidad se produce cuando hemos comprobado las cosas efectivamente en numerosas ocasiones. Sabemos que ocurren habitualmente, pero no siempre, y no podemos asegurar si ocurrirán la próxima vez. El conocimiento probable (los perros muerden) nos permite establecer juicios posibles sobre un caso particular: es posible que ese pero muerda porque los perros, en general, muerden, pero no siempre. Señalamos que algo pudiera ocurrir: quizás muerda; tal vez se ha desmayado del susto; es posible que no venga. El juicio de posibilidad formula una hipótesis, una interpretación explicativa de las cosas y concede el mismo peso a la posibilidad contraria: tal vez sí y tal vez no. Por ejemplo: ¿a qué clase corresponde la conclusión: El tabaco mata? ¿Quiere decir que el tabaco mata en todos los casos? (conclusión necesaria) ¿Que es probable que mate porque lo hace habitualmente? (conclusión probable) ¿Que puede matar? (conclusión posible)
Recuérdese que un juicio posible puede ser reforzado por una regla prudencial. Por ejemplo: -Esa escopeta que tiene el niño puede estar cargada. Nos importan de manera especial los juicios de probabilidad, pues de este tipo son las generalidades que empleamos con más frecuencia. Las llamamos presuntivas porque, aunque admiten excepciones, son afirmaciones habitualmente ciertas. |